Papel y prestigio de los informáticos
El pasado 19 de febrero tuvo lugar el II Congreso de Ingeniería Informática de la Comunidad Valenciana, como culminación de las actividades de la Semana Informática organizada por el Colegio de Ingenieros Informáticos de la Comunidad Valenciana con la colaboración de universidades, instituciones y empresas del sector, donde se trató el papel presente y futuro de estos profesionales y donde se pusieron de relieve ciertos aspectos que intentaré trasladarles.
El trabajo del profesional informático no es nada fácil. Además de la propia dificultad técnica en un campo en continua evolución, los responsables o superiores para quienes trabajan a menudo lo quieren todo y ya, sin atenerse a prioridades preestablecidas ni tener en cuenta el tiempo necesario para una nueva aplicación o para la modificación y mantenimiento de una existente. Los usuarios por su parte en ocasiones se quedan sólo con los problemas y culpan de ellos a los informáticos, olvidando el abanico de servicios que pueden emplear y los altos niveles de disponibilidad de los mismos. Finalmente unos y otros a veces parecen no entenderse y hablar lenguajes diferentes.
Parte del problema se debe a que se trabaja en el mundo digital, un mundo virtual donde no se visualizan los planos , no se aprecian los ladrillos, ni el proceso de la construcción ni el coste en tiempo y esfuerzos de la reforma de algo ya construido, aunque a nadie se le ocurre tratar así la construcción o reforma de un edificio ni a los profesionales con formación universitaria que en ello trabajan.
Mi experiencia como responsable de las tecnologías de la información en la Universitat de València es que el trabajo coordinado del Servicio de Informática para situar las tecnologías al servicio de les actividades de la institución y de las personas que la forman es enormemente productivo, gracias al excelente trabajo de los profesionales informáticos y a la magnífica disposición de los usuarios ante cambios y nuevos procedimientos, siempre que las tecnologías sean empleadas para facilitar y mejorar las actividades que ya se realizaban y para posibilitar nuevos procesos que sin ellas serían imposibles o muy difíciles. Las TIC han tenido y tienen, en mi institución y en cualquier otra organización, un papel decisivo para impulsar la innovación y se debe hacer patente la relevancia de los profesionales que las sostienen y desarrollan.
Querría también incidir en un aspecto que preocupa a la profesión, y es que la informática se asemeja al fútbol en que del mismo modo que muchos llevan (llevamos) dentro un entrenador (y hasta un seleccionador nacional), muchos llevan un informático aficionado en su interior. Eso, que no es malo en sí mismo, lo es si se confunde su trabajo con el de los informáticos profesionales.
La diferencia está en que el profesional informático desarrolla un trabajo profesional, con criterios de ingeniería, que difiere del trabajo aficionado no sólo por ser realizado por un titulado universitario en informática (teniendo en cuenta que hoy por hoy, y por la relativa novedad de la titulación, hay inestimables profesionales en el sector sin la titulación de ingeniería informática) sino que se distingue por su calidad y sobre todo por su visión global de los sistemas de información y de comunicación de la organización, evitando soluciones parciales y mal integradas que pueden aparecer, especialmente en las grandes instituciones.
Por todo ello espero que este congreso de Ingeniería Informática y estas líneas contribuyan para que se conozca y aproveche mejor la informática (a lo que sin duda contribuiría una adecuada formación en informática en la etapa escolar, tema candente que requiere sin duda más espacio que este breve artículo) y para que se valore el trabajo de los profesionales informáticos como pilares para la innovación y desarrollo en la sociedad de la información y del conocimiento, y que este reconocimiento y prestigio profesional les permita desarrollar más y mejor su trabajo imprescindible para el progreso de la sociedad actual.
Artículo publicado en el diario valenciano Las provincias por Vicente Cerverón Lleó.
El pasado 19 de febrero tuvo lugar el II Congreso de Ingeniería Informática de la Comunidad Valenciana, como culminación de las actividades de la Semana Informática organizada por el Colegio de Ingenieros Informáticos de la Comunidad Valenciana con la colaboración de universidades, instituciones y empresas del sector, donde se trató el papel presente y futuro de estos profesionales y donde se pusieron de relieve ciertos aspectos que intentaré trasladarles.
El trabajo del profesional informático no es nada fácil. Además de la propia dificultad técnica en un campo en continua evolución, los responsables o superiores para quienes trabajan a menudo lo quieren todo y ya, sin atenerse a prioridades preestablecidas ni tener en cuenta el tiempo necesario para una nueva aplicación o para la modificación y mantenimiento de una existente. Los usuarios por su parte en ocasiones se quedan sólo con los problemas y culpan de ellos a los informáticos, olvidando el abanico de servicios que pueden emplear y los altos niveles de disponibilidad de los mismos. Finalmente unos y otros a veces parecen no entenderse y hablar lenguajes diferentes.
Parte del problema se debe a que se trabaja en el mundo digital, un mundo virtual donde no se visualizan los planos , no se aprecian los ladrillos, ni el proceso de la construcción ni el coste en tiempo y esfuerzos de la reforma de algo ya construido, aunque a nadie se le ocurre tratar así la construcción o reforma de un edificio ni a los profesionales con formación universitaria que en ello trabajan.
Mi experiencia como responsable de las tecnologías de la información en la Universitat de València es que el trabajo coordinado del Servicio de Informática para situar las tecnologías al servicio de les actividades de la institución y de las personas que la forman es enormemente productivo, gracias al excelente trabajo de los profesionales informáticos y a la magnífica disposición de los usuarios ante cambios y nuevos procedimientos, siempre que las tecnologías sean empleadas para facilitar y mejorar las actividades que ya se realizaban y para posibilitar nuevos procesos que sin ellas serían imposibles o muy difíciles. Las TIC han tenido y tienen, en mi institución y en cualquier otra organización, un papel decisivo para impulsar la innovación y se debe hacer patente la relevancia de los profesionales que las sostienen y desarrollan.
Querría también incidir en un aspecto que preocupa a la profesión, y es que la informática se asemeja al fútbol en que del mismo modo que muchos llevan (llevamos) dentro un entrenador (y hasta un seleccionador nacional), muchos llevan un informático aficionado en su interior. Eso, que no es malo en sí mismo, lo es si se confunde su trabajo con el de los informáticos profesionales.
La diferencia está en que el profesional informático desarrolla un trabajo profesional, con criterios de ingeniería, que difiere del trabajo aficionado no sólo por ser realizado por un titulado universitario en informática (teniendo en cuenta que hoy por hoy, y por la relativa novedad de la titulación, hay inestimables profesionales en el sector sin la titulación de ingeniería informática) sino que se distingue por su calidad y sobre todo por su visión global de los sistemas de información y de comunicación de la organización, evitando soluciones parciales y mal integradas que pueden aparecer, especialmente en las grandes instituciones.
Por todo ello espero que este congreso de Ingeniería Informática y estas líneas contribuyan para que se conozca y aproveche mejor la informática (a lo que sin duda contribuiría una adecuada formación en informática en la etapa escolar, tema candente que requiere sin duda más espacio que este breve artículo) y para que se valore el trabajo de los profesionales informáticos como pilares para la innovación y desarrollo en la sociedad de la información y del conocimiento, y que este reconocimiento y prestigio profesional les permita desarrollar más y mejor su trabajo imprescindible para el progreso de la sociedad actual.
Artículo publicado en el diario valenciano Las provincias por Vicente Cerverón Lleó.


